sábado, 4 de abril de 2009

UNA MEDICINA QUE SIEMBRA ARBOLES

Carta abierta al decano del Colegio Medico

Examinando el potencial y las perspectivas para el desarrollo de la medicina tradicional y la medicina occidental

S. Barrio Healey

La medicina tradicional además de ofrecer medicamentos proporciona también interesantes oportunidades para el desarrollo económico en el país. Con la esperanza a que estas reflexiones sirvan para abrir oportunidades de desarrollo de la medicina tradicional en el país, empezamos con un contraste entre la medicina tradicional y la medicina occidental. Hay muchas formas de medicina tradicional, me limito a reflexionar sobre la medicina China que es mi especialidad.

En la China actúan en paralelo dos carreras de medicina, la medicina occidental (Xi yi) y la medicina oriental (Zhong Yi). En los hospitales ambas medicinas colaboran estrechamente, por ejemplo el departamento de gastroenterología tiene dos secciones, la tradicional y la occidental, en cada hospital, y en cada especialidad, coexisten ambas tradiciones. La medicina herbolaria china, es una disciplina sumamente compleja, y tiene muchas escuelas, por ejemplo hay médicos especializados en diferentes estilos de herbolaria, Shan Han Lun, Wen Bing Xue, Jin Gui Yao Lue, por citar sólo algunas de las más renombradas.

La medicina herbolaria China es particularmente efectiva en las siguientes especialidades; gastroenterología, dermatología, nefrología, ginecología, pediatría, urología y oncología. Como la medicina herbolaria constituye un sistema de medicina holística, puede tratar o mejorar casi cualquier condición, sin embargo, en la China, por su eficacia, para condiciones oftalmológicas y cardiacas, tienden a preferir la medicina occidental. De otro lado, la medicina China tiene efectiva terapia para enfermedades que son desconocidas en la medicina occidental, un número de condiciones que no son visibles dentro del modelo medico occidental.

Si fuera posible tener una vida de 300 años, y si dedicáramos 270 años al estudio de la herbolaria China, solo cubriríamos el 20% de todo lo que tiene que ofrecer esta disciplina.

En China los estudiantes de medicina occidental y oriental estudian el mismo syllabus, de anatomía, patología, fisiología, bioquímica, etiopatogenia, y luego se dividen para seguir sus respectivas especialidades. Los médicos Chinos tienen una sólida base científica en la medicina occidental, mas aun estudian los mismos cursos básicos y pasan los mismos exámenes, lo mismo sucede en muchas escuelas universitarias de medicina complementaria en Europa.

En la China muchos estudiantes prefieren estudiar medicina occidental porque es más fácil y sencillo que la medicina oriental. La medicina occidental tiene una racionalidad más asequible, se simplifica el ejercicio médico porque usa más el lado izquierdo del cerebro, donde las formulaciones son más lineales y predecibles.

Hay que tener en cuenta que en la China la materia médica completa consta de 10,000 plantas, en la universidad el alumno debe memorizar todas las funciones de al menos 600 remedios (zhong yao), lo que incluye, plantas, raíces, y minerales. Luego se necesita memorizar no menos de unas 200 fórmulas magistrales (fang ji), en tercer lugar en los cursos de medicina interna (Nei Ke) es necesario poder diferenciar a cada enfermedad en sus diferentes expresiones posibles.
Por ejemplo: el asma en la medicina occidental es una sola enfermedad, podrá tener diferentes grados de severidad y complicaciones, pero siempre será descrita como asma, (sea asma alérgica o no alérgica). En la medicina china el asma tiene una docena de manifestaciones, completamente diferentes en su etiología y en su tratamiento, y es preciso tener la agudeza para saber qué tipo de asma esta manifestándose, cual fórmula herbolaria debe emplearse, cómo modificar y dosificar esta fórmula para las necesidades particulares de cada caso, y cómo hacerlo teniendo en cuenta lo que sucede en los demás órganos, además del pulmón. En una decocción herbolaria el médico tiene que sintetizar una sola medicina para todas las enfermedades del paciente, es decir que, dependiendo del caso, en simultáneo se prepara una decocción para el asma, la diabetes, la neuropatía diabética y la migraña.

Por cada enfermedad descrita en la medicina occidental, la medicina china tiene clasificada unas seis o doce diferenciaciones de la misma enfermedad. La medicina occidental con equipos de alta tecnología tiene la ventaja de ser muy aguda, precisa y exacta, pero la versatilidad, astucia, profundidad de comprensión de la medicina china es igualmente asombrosa.

Los médicos occidentales que practican acupuntura o medicina herbolaria sin una solida formación, pueden cometer serios errores en su oficio, por el hecho de haber estudiado medicina alopática se sienten en su derecho de ejercer la medicina tradicional con impunidad y lo hacen de una manera tan rudimentaria e informal, que su práctica y destreza médica resulta tan fuera de lugar como si un medico herbolario efectuara cirugía. Sin exagerar, puedo decir que en toda mi vida, tan solo en Cuba conocí un medico occidental que si fuera un legítimo experto en medicina China. He conocido cientos de médicos alópatas que practican acupuntura y todo tipo de terapias alternativas, pero en su mayoría, y con contadas excepciones, son incompetentes, recetan conjeturando, no llevan una práctica médica responsable desde la perspectiva de la medicina oriental que tiene sus propias exigencias de competencia y excelencia.

En su educación universitaria un medico alópata no recibe formación en medicina herbolaria, en nutrición, ni en naturopatía, ¿cómo entonces se le permite practicar algo que no conoce? Debido a una falta de capacitación elemental en nutrición y naturismo, los médicos cirujanos comenten graves y hasta letales equivocaciones.

Por ejemplo, en casos de cáncer, se sabe que las células tumorales se multiplican siete veces más rápido ante la presencia de azúcar, (C.T Campbell 2005) sin embargo, en los hospitales oncológicos, antes los ojos del doctor se les da al paciente gelatina, y galletas con mermelada. La OMS recomienda una dieta con 10 % de proteína, pero la población por lo general consume un 25 % de proteína en su dieta. Está comprobado que el paciente aquejado de cáncer debe de adoptar una dieta con tan solo un 5% de proteína, y esta debe ser de origen vegetal. Sin embargo, en los hospitales a diario se les da pollo, y muchos pacientes reciben leche ENSURE que es un suplemento alto en proteínas, como para que las células malignas estén bien alimentadas. Se les dice a los pacientes con cáncer que todas las verduras tienen que ser cocinadas, sin embargo, una verdura cocida es una fibra muerta, sin ningún poder nutritivo, ha perdido las enzimas, vitaminas y fitoquimicos antitumorales. Debido a que la quimioterapia baja las defensas, se teme que la verdura cruda sea fuente de infecciones. La solución está en remojar las verduras en una solución al 10% con agua oxigenada, o con citricidas disponibles en el mercado, elaborados con semilla de toronja, que tienen un extraordinario poder aséptico. Podemos agregar, que más peligro que unas inofensivas bacterias en las verduras (en el intestino ya tenemos 100 millones de bacterias) son los pesticidas, herbicidas y compuestos órgano-fosfatados de las verduras producidas por la agricultura intensiva, el paciente con cáncer tiene que consumir un extracto de verdura orgánica cada hora del día, para transformar su sangre, y llenarla de vitaminas y nutrientes. Con esto todo el tejido pre-tumoral se desvanece rápidamente, y así reducimos el riesgo a que se difunda la enfermedad. Un paciente con cáncer tiene que consumir altas dosis de ácidos grasos esenciales Omega 3, que son alimentos para fortalecer las células sanas, pero son sustancias que las células cancerígenas no pueden metabolizar. Nunca se debe dar aceites comerciales refinados, ricos en Omega 6, pues son un alimento mortífero para pacientes con cáncer. Si el cáncer está en el plato, entonces ahí también tenemos que remediarlo.

No dudo que en nuestros hospitales oncológicos tenemos personas geniales, altamente capacitados en su especialidad y con la mejor de las intenciones, pero en lo que se refiere a cosas más elementales y sencillas como la alimentación de sus paciente, temo que no posean los mismos conocimientos, hay un evidente descuido y cometen graves faltas, deshaciendo con una mano lo que hacen con la otra. En la China hay pacientes que reciben quimioterapia, pero antes y después de la misma reciben hierbas chinas para mitigar los efectos secundarios de la droga, para frenar la nausea, la leucopenia y la fatiga.

Las hierbas, salvo raras excepciones, son perfectamente compatibles con los fármacos, sin embargo, en los hospitales cuando se sugiere el empleo de hierbas medicinales el médico se alarma, siente amenazada su autoridad, teme una variable más en su ecuación, y en vez de preguntar o investigar más prohíbe toda medicina complementaria, sean suplementos que desconoce o hierbas.

Las hierbas son una forma de comida muy concentrada y potente, nunca un médico le prohíbe a su paciente que se alimente, ¿por qué entonces prohibir alimentos herbolarios?

Hay médicos occidentales que siguen cursillos de unos meses en acupuntura o fitoterapia y con eso se atribuyen el titulo de acupunturista o fitoterapeuta. ¿Si alguien estudia un cursillo relámpago de fisiología acaso va a poder ejercer la medicina alopática? Para ser competente en su área, un médico de cualquier especialidad tiene haberla estudiado por lo menos siete años y dedicarse por completo a ella al menos 10 años.

En general la prescripción de medicamentos farmacológicos son compatibles con la medicina herbolaria, pero el ejercicio simultaneo de ambas medicinas por lo general no es compatible, porque tienen una visión muy diferente del cuerpo, conceptos y filosofías tan disparejas, que se requiere de mucha flexibilidad y versatilidad en el pensamiento para poder coexistir en una sola cabeza. Un hombre puede hablar muchos idiomas pero cuando razona, habla o escribe tiene que usar un solo código gramatical, un solo lenguaje. El cuerpo de conocimiento de una escuela o filosofía medica se cimenta solo con muchos años de estudio, práctica y total dedicación. El problema, o el desconocimiento del médico occidental alópata es que razona que su modelo medico de causa efecto es el único válido, y que todo lo demás es hechicería sin ciencia.

En mi caso, cuando veo los síntomas de un paciente, no pienso en términos de anemia o colesterol alto, aunque podría traducirlos en términos chinos como, deficiencia de la sangre y flema en la sangre. El reto es ir más allá, profundizar y ver la constitución básica del paciente, la interacción de sus órganos, y los síndromes que se manifiestan. Una ventaja de la formulas herbolarias, es que si el paciente reúne los síntomas respectivos a un síndrome, la lengua y pulso correspondiente, se tiene una buena garantía de que resultado clínico sea positivo. La medicina china no se preocupa tanto en reprimir y apagar los síntomas pero en comprender la urdimbre de influencias y llegar a las causas.

La filosofía de la medicina china es tal que no sólo te permite ver el cuerpo, sino que a través de él se pueden observar todos los dramas, las pugnas emocionales de un paciente, sus frustraciones, temores y preocupaciones. Uno contempla y conoce a todo el ser humano y no solo una masa anatómica de vísceras y hormonas. Pero indiscutiblemente el atractivo mayor de esta medicina es que es sumamente efectiva para una multitud de condiciones y es libre de efectos secundarios, no lo envuelve la sombra de las enfermedades iatrogénicas, donde por desgracia pero irrefutablemente la medicina alopática lidera el escenario. Adicionalmente es una medicina que no está afectada por el complicado comercio de las patentes.

El calor y quemazón en la planta del pie, es un síntoma incómodo y sumamente frecuente en las personas de edad, pero desconcierta y mistifica al médico alópata, que no lo entiende y no le da importancia. En la medicina china este síntoma puede venir acompañado de con sudoración nocturna, orina concentrada y escasa, tinitos y/o sordera, boca seca, cansancio lumbar, todo este conjunto de síntomas que se le denominan deficiencia yin del riñón con calor vacío. Como vemos, ambas medicinas observan el mismo cuerpo pero descubren diferentes realidades.

Por otro lado, y como dato interesante el síndrome de Behcet , es una enfermedad autoinmune que fue descrita y descubierta en occidente en 1924, pero en la China fue descubierta en el año 150 AD por el célebre médico Zhang zhong jing, quien no solo la definió con exactitud, pero además formuló un remedio para la misma ( zhi can cao tang), que hasta el día de hoy se utiliza con éxito.

Cuando en Europa antigua y medieval, el hombre era víctima de una medicina primitiva y hasta en algunos casos perversa, los árabes tenían un arte muy sofisticado de la medicina, pero los chinos ya estaban establecidos en un notable desarrollo científico en medicina, médicos especializados en muchas ramas de la medicina, incluyendo la cirugía y tenían publicados cientos de tratados en medicina.

La medicina alopática tiene una historia de 150 años en el empleo de fármacos. Por otro lado, la medicina China tiene 5000 años de experiencias clínicas, y en cada dinastía ha producido sorprendentes avances y perfeccionamientos. A diferencia de la medicina de la época de Hipócrates, la cual quedo congelada en el tiempo, la medicina China nunca dejo de crecer y evolucionar, y en los últimos 30 años ha dado un salto gigante con la ayuda de la tecnología moderna y los ensayos clínicos. Hoy en día se ha podido comprobar químicamente, lo que se ha sabido durante miles de años, además de expandir infinidad de informaciones sobre las propiedades de sus remedios.

Nadie duda que la medicina occidental es admirable, salva miles de vidas por segundo. Pero después de quedar deslumbrados por la eficacia de sus curas, lentamente hemos ido aprendiendo que también tiene sus limitaciones y algunas desventajas, puede ser insuficientemente eficaz en algunas enfermedades crónicas y degenerativas. Hay casos donde un paciente puede atenderse en simultaneo y de manera fragmentada con 4 a 5 médicos de diferente especialidad, donde quizá ninguno de ellos tenga un panorama completo de lo que sucede. En lo personal si tuviera un accidente grave, una mordedura de serpiente, o una septicemia, no dudaría en recurrir a la medicina occidental. Pero si enfermara con algo como esclerosis múltiple, artritis reumatoide o diabetes, dispondría de las tecnologías modernas de diagnóstico, pero optaría por la medicina china como cura de base, lo complementaria con una buena dieta, sobre esto hay documentada eficacia en la terapéutica, lo sé también por experiencia directa.

Creo que toda persona está en su legítimo derecho de elegir como desea curarse. Si la medicina clásica no nos ha aliviado el dolor, y la salud decae calamitosamente o si el paciente no tiene los medios económicos, como vivimos en libertad y democracia estamos en nuestro derecho a buscar otras opciones. La curación es un largo viaje de aprendizaje del alma. El mundo de la medicina es ancho, y nadie debe tener potestad para ejercer un monopolio centralizado sobre la salud, ni los colegios médicos y menos las industrias farmacéuticas.

Adicionalmente podemos agregar que para un paciente no importa tanto a qué tipo de medicina se someta, lo más importante es la calidad humana y profesional del médico. Más aun la mayoría de los fármacos provienen de extractos de hierbas. El planeta está lleno de etnobotánicos que viajan por los lugares más remotos, buscando a curanderos, con la expectativa de que su conocimiento pueda ayudarlo a descubrir nuevos principios activos para crear fármacos. La aspirina, la penicilina, la digoxina, y la morfina son algunos ejemplos de la vasta lista de fármacos derivados de hierbas. En occidente y en oriente son primordialmente las hierbas (puras o extractadas) las que han curado y curan al hombre.

En occidente cuando hablamos de fitoterapia podemos pensar en algunas hierbas como la manzanilla, hierba luisa y menta. En la medicina herbolaria China nunca se emplean este tipo de hierbas aromáticas, que más bien se usan como digestivos en restaurantes como el té verde, té wu long, o te de jazmín, aun así el afamado te verde no figura en la materia medica china, y jamás es usado por un medico herbolario chino. La materia médica china se compone principalmente de raíces, bejucos amargos, tallos pungentes, y cortezas astringentes, además las decocciones no se limitan a hierbas, se incluyen muchos minerales naturales, como sulfato de calcio (shi gao), sulfato de sodio (mang xiao).

Hay que tener en cuenta que en occidente la medicina China se ha expandido de manera notable. En Inglaterra todo pueblo con más de 5000 habitantes tiene ahora una farmacia de hierbas Chinas. En Cuba es reglamentario que en toda posta médica trabaje un medico acupuntor, y en sus universidades para graduarse de medico es preciso aprender las teorías Chinas de los órganos llamadas Zang Fu, y es requisito atender a por lo menos a 10 pacientes con acupuntura. En EEUU hay más de 30 universidades dedicadas a la formación en Medicina China. En Inglaterra son unas 8. En Cuba a nivel universitario existe la especialidad en medicina alternativa y se tiene como base a la medicina China. En China he convivido con cientos de médicos becados de todas partes del mundo que vienen a estudiar la medicina china.

Dejando de lado la experiencia clínica, en occidente se juzga la calidad de la formación del médico por la Universidad en que estudió y por los estudios de especialización o post grado que pueda tener. En la medicina china y para el pueblo chino, lo más importante es el maestro con quien uno se ha formado, ya que sólo el maestro nos puede transmitir su arte, sus secretos, su destreza clínica, algo que no puede lograr un manual Merck de protocolos médicos. Por esta razón en la China los estudiantes se esfuerzan en estudiar en una buena Universidad, pero más trascendente y determinante será el tutor con quien han realizado su clínica. La carta de presentación de un médico en China, es ser discípulo de un reputado maestro, quien a su vez fue alumno de otro maestro. En mi caso particular tuve la fortuna de ser discípulo del Dr. Huang Huang, famoso no sólo en toda China, pero en Japón y Taiwán también. Junto con un estudiante Cubano, un Rumano y varios chinos, recibimos clases particulares durante un año en la casa del maestro Huang, y en el hospital durante otro año. A pesar de la extensión y amplitud de los estudios universitarios en China, honestamente, sin este adiestramiento adicional, todos los cursos formales que atendí hubieran sido insuficientes.

Estudie entre Chinos, y sabiendo de antemano lo que el profesor iba enseñar en clase, por la dificultad del idioma tuve que prepararme concienzudamente antes de las lecciones, por cada hora de clase dos horas de previa preparación, y luego una hora adicional de repaso. Sin embargo, saberse de memoria el nombre y uso de tantos teoremas, hierbas, fórmulas y enfermedades, no otorga el arte de la medicina herbolaria, eso se lo debo al maestro Dr. Huang Huang, quien merece mi más alto respeto y profundo agradecimiento.

Una pregunta frecuente que se me hace es porque usar hierbas chinas y no las andino amazónicas. No dudo que por nuestras tierras tengamos las más poderosas medicinas. El problema es que nadie las conoce lo suficiente, nadie las ha investigado con suficiente profundidad y rigor, ni siquiera la afamada uña de gato ha sido cabalmente escrutada. Si vamos a los hierbateros tradicionales tampoco hay un consenso sobre las aplicaciones de las hierbas, uno dice una cosa y otro opina diferente. Por supuesto que también hay curanderos que son maestros en su oficio, y hay miles de años de tradición en su medicina. Pero por más maravillosas que sean nuestras plantas, necesitamos cautela y primero conocerlas, y no aventurarnos a practicar una ciega medicina de suposiciones ofuscadas e hipótesis sin sustento científico.

Antes de partir a China trabaje durante 4 años en el IPIFA (Instituto Peruano de Investigación Fitoterapia andino amazónica), llegue a trabajar con las plantas nativas, pero aun así no llegue a tener un buen conocimiento de cómo emplearlas, por ejemplo, cómo equilibrar una decocción. En la herbolaria tradicional china, una decocción tiene una hierba emperadora, tres o cuatro ministros, y tres auxiliares que potencian sinérgicamente a las primeras, y una hierba armonizadora que cohesiona y orquestra a todas las demás. La hierba emperadora es la que corrige la constitución básica del paciente, las hierbas ministras la potencian sinérgicamente, y los auxiliares se ocupan de la sintomatología.

Un estudio de los principios químicos de una planta puede ser muy importante, pero no es suficiente. Por ejemplo, desde el punto de vista de sus principios activos la planta Blupleurum chínense (Chai Hu) es un febrífugo y colagogo, pero si esta planta, que es planta maestra en la herbolaria china, la describimos según la medicina China podríamos escribir varios un tratados sobre ella, su constitución, aplicación clínica, acción sinérgica con otras plantas, bioenergética del planta, uso histórico, tipología clínica y hasta características psicológicas del paciente que necesita la planta. Mi más sincero deseo es poder investigar las plantas andino amazónicas a la luz de la filosofía de la medicina herbolaria china, y la bioquímica moderna.

Nuestro país es lo que se ha llamado un “biodiversity hotspot”, la lista de alimentos y medicinas nativas es inagotable, hay el potencial para crear una excelente escuela de medicina tradicional. Coincidentemente entre las negociaciones para un TLC de Perú con China está también contemplado establecer colaboraciones en medicina tradicional. En la china muchas veces me preguntaron por la famosa quinina y la hoja de coca (esta última también se cultiva en la provincia de Guanzhou y la he visto figurar en libros de farmacología de hierbas chinas).

El camote en la china tiene una increíble popularidad, lo venden horneado en las calles y en cada esquina, y lo curioso es que dada su ubicuidad imaginan que es un alimento nativo de la China. Inversamente en el Perú es más popular el arroz que la quinua. En todo el mundo hay inmigrantes chinos y japoneses, pero el Perú es país que mejor los ha asimilado a su sociedad, no los segrega, los respeta y valora, y se entremezclan los genes. Solo en Perú podría elegirse un gobernante oriental porque el pueblo en su momento lo percibió como propio, un ciudadano más entre los suyos, algo inconcebible en países vecinos. El mercado central esta imbuido de productos y comerciantes chinos, y los supermercados de las clase media también son de orientales. Las grandes ciudades del mundo están llenas de restaurantes chinos, pero únicamente en nuestro territorio existe el Chifa. Toda Latinoamérica cocina con jengibre y salsa de soya mientras que el peruano lo conoce como Kion y sillao.

La China tiene mucho que aprender y beneficiarse de nuestra riqueza vegetal, y nosotros también tenemos mucho que aprender de los chinos en su destreza en la medicina herbolaria, siendo la China el país líder en el desarrollo y perfeccionamiento en medicina tradicional.

En China las exportaciones de hierbas medicinales para el 2005 fueron de 830 millones de dólares, pero solo en la primera mitad del 2007 llegaron a un record de 855 millones de dólares, las exportaciones de extractos de medicinas preparadas suman 69.57 millones de dólares anuales. A la vez China también importa unos 240 millones de dólares anuales en hierbas medicinales. Como vemos el mercado de las hierbas medicinales crece y es gigante. Por su parte, Perú reúne todas las condiciones para convertirse en país exportador de hierbas medicinales orgánicas, nuestro país es ahora la séptima potencia mundial en exportación de productos orgánicos. En el terreno de las medicinas herbolarias se viene abriendo el mercado internacional con la maca, la uña de gato, el aceite de copaiba, también tenemos crecientes exportaciones de sangre de grado a India donde se extrae una medicina para la diarrea. El iporuro, clavo huasca, chirisanango, chuchuhuasi, manayupa, chancapiedra, ratania, achiote y el mate de coca son algunos ejemplos de hierbas cada vez más populares y con creciente demanda en el extranjero. El pueblo de San Pedro de Casta es un ejemplo de una comunidad que progresa y vive de la venta de hierbas medicinales.

Con la colaboración y experiencia de un gigante en la medicina tradicional como es China rápidamente podríamos tener acceso a conocer cabalmente nuestros recursos herbolarios, valorizando y acrecentado el potencial medicinal y económico que este tiene para nuestro pueblo. El trabajo es no solo evaluar a las plantas, pero darles una aplicación práctica con un modelo medico razonado y coherente, y con una efectividad que ha sido puesta a prueba durante miles de años. El reto es capacitar médicos en medicina tradicional andino amazónica con nuestra cultura, y con nuestros recursos medicinales.

Una medicina que siembra árboles de salud y prosperidad. Para terminar quisiera decir que las dos medicinas para progresar no deben ni pueden andar separadas, se complementan.
Muchas gracias.

1 comentario:

  1. Hola...me parece muy interesante todos tus articulos...y ya que tu tienes un amplio conocimiento en este tema, me gustaria saber que opinas del hongo ganoderma lucidum, es mas que probable que hayas escuchado de este hongo, yo lo distribuyo por medio de la empresa DXN, www.youtube.com/haroldbarsallo o www.dxn-peru.com
    tu opinion es mas que importante ya que me ayudaria a avalar el producto a las personas que buscan una solucion alternativa a las farmacos tradicionales
    muchas gracias de antemano
    Harold Barsallo

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